Todos hemos visto en las películas, un artefacto casi mágico que se les adapta a una pistola y desaparece el ruido que produce un disparo de un arma de fuego.

Bueno, pues déjenme decirles que eso, en realidad, no existe. Lo que si existe son los llamados supresores de sonido, los cuales DISMINUYEN el estallido sónico que se produce al disparar un cartucho en una pistola. Esta disminución del ruido va en función de la munición, si esta es subsónica, el ruido será poco perceptible, como es el caso del calibre .22 L.R hasta el .380 ACP, en calibres mayores no dejará de escucharse bastante fuerte.

Aquí una infografía sobre como funcionan estos aditamentos.

 

 

Como se explica en la gráfica, al momento de la detonación del cartucho se liberan gases, los cuales, atraviesan el cañón desde la recámara hasta llegar a la boca del cañón que es donde se produce el estallido sónico debido al cambio de presión y temperatura.

Al acoplar un silenciador a la boca del cañón, estos gases se dispersan a través de la diversas cámaras amortiguando el sonido a medida que los gases avanzan por el cuerpo del silenciador quedando muy poco de estos al llegar al final, así, entre mas largo sea un supresor, mas eficiente será.

Cabe mencionar que existen armas de fuego fabricadas con el silenciador incluido, las cuales son mucho mas eficientes en su tarea ya que el cañón y el supresor están fabricados en el mismo tubo.

Ruger Mark III con silenciador de fábrica

Ruger Mark III con silenciador de fábrica

También vale la pena mencionar que los supresores de sonido o silenciadores no solo son usados con motivos auditivos, tienen funciones derivadas como reducir el retroceso del arma mejorando la puntería y sirven además para ocultar el resplandor que se produce al dispara, esto ayuda cuando se quiere evitar dar a conocer la posición del tirador, algo muy utilizado por los francotiradores.